Cuba: 'Cuentapropismo', ¿foco de la discordia? PDF Imprimir E-mail
La Columna - Noel Manzanares Blanco
Viernes, 25 de Agosto de 2017

Noel Manzanares Blanco - Cubainformación.- La impresión que me causó la lectura de “Comentario por cuenta propia” bajo la firma de Caridad Carrobello, Periodista de la Revista Bohemia (1), se la esbocé a un colega. Acto seguido, él me sugirió leer “El 'cuentapropismo' nuestro de cada día” del Dr. Juan Triana, un Académico en asuntos económicos que escribe para Oncubamagazine (2). Ahora, comparto con mis lectores/as mi percepción alrededor de ambos títulos.

En este orden de consideraciones, adelanto mi presupuesto: es tan necesario —publiqué el tercer día de 2015 (3)— tener en cuenta el latir-opinión de nuestros compatriotas, incluyendo las percepciones de economistas competentes —aunque no se aplauda cada una de sus ideas (4); como hemos de darle la bienvenida a productos y servicios que complementan la gestión estatal, en el marco de la legalidad, estando alertas ante la posibilidad de que la emergente burguesía pase de “clase en sí” a “clase para sí” —divulgué a principios de Julio último (5).

No debe extrañar, pues, que salude el razonamiento de la Carrobello cuando dice que han faltado detalles de las acciones realizadas por el Estado de cara a violaciones detectadas en el cumplimiento de las obligaciones tributarias y la subdeclaración de ingresos, así como en la sustracción de las materias primas, materiales y equipos de las empresas; al paso que asienta su parecer en la “falta de enfrentamiento y solución oportuna a los problemas” —en palabras de Marta Elena Feitó Cabrera, viceministra primera de Trabajo y Seguridad Social.

Específicamente, encuentro que la Periodista de marras no carece de fundamento para sostener:

“La inoperancia de las instituciones encargadas de controlar este proceso, al 'dejar hacer' cosas que a toda vista no están nada bien —como desconocer que varias cafeterías, restaurantes y hostales pertenecen a una misma persona, y que desde el exterior llegan los financiamientos y los recursos—, es, a mi entender, la razón principal de los males actuales”.

“El fenómeno sobrepasa ese territorio central [alude a irregularidades en la provincia espirituana]: ¿acaso nadie ve que por los barrios de la capital pasan camiones pregonando la venta de bloques, y que hay un libre trasiego de cemento, arena o cabillas? No solo los 'cuentapropistas' o los integrantes de cooperativas de la construcción tienen responsabilidad en esto, también los directivos de los centros que expenden esos recursos y las autoridades encargadas de controlar [sin excluir las del nivel central —significo (6)]”.

“Voto a dos manos alzadas por enderezar el camino del trabajo por cuenta propia: no otorgar por ahora más licencias en aquellas modalidades que deben revisarse; unificar en los servicios de belleza algunas actividades afines que antes necesitaban varios autorizos; dar la oportunidad a los transportistas privados que deseen vincularse a entidades estatales, de que adquieran el combustible a precios diferenciados, y según la disponibilidad de recursos, que compren en el mercado mayorista herramientas, partes, piezas de repuesto y accesorios con un 20 por ciento de descuento”.

Entretanto, reconozco el tino que en general exhibe el Dr. Triana al enjuiciar la dinámica de lo que él identifica como “'cuentapropismo' nuestro de cada día”. No obstante, me llamó la atención cómo deja de argumentar algunos puntos que considero vitales, sobre todo en la perspectiva de la confrontación clasista en el caso de nuestra Revolución. Grosso modo, ejemplifico.

Si bien es cierto que “quienes pueden mejorar su situación económica en Cuba, quienes pueden ofrecer empleo con mejores salarios en Cuba, sin duda contribuyen a que el país conserve su más preciada riqueza: su gente, el 'sapiens cubanensis'”; también lo es que no resulta obligatorio apostar a esa fórmula a ciega. ¿O será un cuento que determinado segmento de personas que “pueden mejorar [nuestra] situación económica” hoy lavan dinero en el territorio nacional con la retahíla de efectos negativos subsiguientes?

Si bien son ciertas las expresiones “el robo (ese llamado 'desvío de recursos' que nos ha acompañado desde los años 70)” y “la corrupción (ese otro mal que también nos acompaña desde antes de estas reformas, pero que ahora se hace más visible); también debe colocarse entre paréntesis que hoy está latente la voluntad/acciones para erradicar esas lacras sociales, justamente por ser asunto de Seguridad nacional. ¿O será mentira que en el marco de la denominada “Actualización” está de facto insertado el espíritu de lo que a medidos de los años ochenta del siglo pasado se le llamó “Proceso de Rectificación de Errores y Tendencias Negativas”?

Si bien es cierto que la existencia de “medianos empresarios privados en Cuba” pudiera conllevar a “ser más funcionales a esa visión de país que también aprobamos”; igualmente lo es que esas mismas personas, además de poseer un capital inicial que no es siempre transparente, defienden “a capa y espada” intereses de la burguesía. ¿O será burda ilusión que se trata de quienes hoy constituyen “clase en sí” y mañana procurarían ser “clase para sí” en función del Poder político contrario al pueblo?

Por demás, pienso que la expresión “El Estado que nos hemos dado, tiene el tremendo reto de conservar aquellos pilares de la Revolución (la independencia, la educación, la salud, la equidad) que le ganaron la identificación de la mayoría del pueblo de Cuba”, muy bien debía hacerse acompañar de un enunciado clave, a saber: el desafío de construir la irreversibilidad del Socialismo cubano (7) de la mano de lo que ha sido identificado como Concepto de Revolución de Fidel Castro (8).

Así, en el tema del “Cuentapropismo” en Cuba aprecio puntos de contactos entre la Periodista Caridad Carrobello y el Académico Juan Triana. No obstante, distingo lo que interpreto como foco de la discordia al encontrar en ella más señales apegadas a mecanismos socialistas y en él —amén de expresiones sujetas a complemento— una inclinación a mecanismos capitalistas que —salvo que se hagan acompañar de la requerida delimitación: hasta dónde llegar— pudieran colocar en peligro nuestra Revolución. He aquí mi ángulo de mira.

Referencias:

1.- http://bohemia.cu/opinion/2017/08/comentario-por-cuenta-propia/.

2.- http://oncubamagazine.com/columnas/el-cuentapropismo-nuestro-de-cada-dia/.

3.- /index.php/la-columna/249-noel-manzanares-blanco/60569-cuba-una-mirada-a-su-futuro.

4.- http://www.cubadebate.cu/noticias/2014/09/06/que-esta-pasando-en-la-economia-cubana/#.WVef4WpQiUk.

5.- http://kaosenlared.net/cuba-cuentapropismo-oportunidad-amenaza/.

6.- /index.php/la-columna/249-noel-manzanares-blanco/72649-cuba-inaplazable-cambiar-para-bien-.

7.- http://www.pctargentina.org/cuba1610.htm.

8.- http://www.cuba.cu/gobierno/discursos/2000/esp/f010500e.html.