Salim Lamrani: exclusiva para Cubainformación revista Imprimir
Manipulación mediática
Domingo, 06 de Julio de 2008

Salim Lamrani, investigador francés especialista en las relaciones Cuba-Estados Unidos: “La propaganda contra Cuba se desbarata con información y cifras”

Publicado en Cubainformación revista verano 2008.- Cubainformación cuenta con una amplia red de colaboraciones en numerosos países del mundo. Desde París nos llega esta entrevista en exclusiva a la que también se puede acceder en video a través de nuestra televisión por Internet. Salim Lamrani es experto en relaciones internacionales, y ha escrito numerosos libros y artículos sobre el contencioso entre Cuba y Estados Unidos, la manipulación y censura en los medios de comunicación del Capital, o los derechos humanos. Este es un extracto de sus principales reflexiones en dicha entrevista.

Entrevista en video

La falsa pluralidad informativa

“Me han invitado varias veces a participar en supuestos debates sobre la realidad cubana. Yo siempre he rechazado esas ofertas. ¿Por qué? Por ejemplo, yo tengo que debatir con tres, cuatro, o cinco personas en un programa de una hora, y jamás tendría tiempo para desarrollar una idea clara porque, primero, el tiempo de televisión no me lo permite y, segundo porque, por supuesto, los demás participantes me cortarían a cada rato. Por eso rechazo esas ofertas. ¿Y por qué me proponen participar en estos eventos? Simplemente porque reciben muchas críticas de sus televidentes que siempre ven a las mismas personas en la televisión y entonces, para tener un mínimo de legitimidad, me invitan una o dos veces al año, en un programa donde voy a tener cuatro o cinco personas que no me van a dejar hablar. Así, después tendrán esa especie de legitimidad para decir: “bueno, presentamos una pluralidad de opiniones porque hemos invitado a Lamrani”. Pero como he dicho, a mí me van invitar una vez al año o quizá dos veces, mientras que a los demás les van a dar la palabra de manera continua.

El tiempo televisivo

“El tiempo de televisión es un tiempo bastante limitado que permite difundir sólo pensamientos o ideas convencionales. Por ejemplo: si yo digo que Cuba es una dictadura, gracias a la propaganda mediática, no tengo que explicar por qué considero que Cuba es una dictadura, no tengo que dar ninguna explicación. Sin embargo si digo que para mi Cuba no es una dictadura necesito tiempo para explicar mi punto de vista. Pero el tiempo de televisión es un tiempo muy corto que no me permite dar estas explicaciones.

Los derechos humanos en Cuba y en el mundo

“¿Cómo se puede desbaratar la propaganda contra Cuba? De manera muy sencilla, pero haciendo un trabajo de información. Tomemos, por ejemplo, la cuestión de los derechos humanos. Yo no puedo decir que en Cuba no haya ninguna violación de los derechos humanos, no puedo decirlo por que ni si quiera puedo decir que no hay violación de los derechos humanos en mi propio país, Francia. Sin embargo, si yo quiero tener una idea clara, honesta, puedo consultar los informes anuales de una prestigiosa organización internacional que se llama Amnistía Internacional, y comparar los diferentes informes. Según esta organización, cuando uno compara la situación de los derechos humanos, desde Canadá hasta Argentina, uno encuentra que la situación menos abrumadora, menos difícil, según Amnistía Internacional, no según el gobierno de Cuba, es la situación de Cuba. Entonces vemos que realmente se trata de una estigmatización ideológica. Cuando uno hace la misma comparación sobre la situación de los derechos humanos en Cuba y la situación de los derechos humanos en Francia, “la patria de los derechos humanos”, nos damos cuenta que la situación francesa, según AI, es peor que la situación de Cuba. Realmente nos damos cuenta hasta qué punto de deshonestidad ha llegado la propaganda contra Cuba.

La emigración, un tema manipulado

“Tomemos otro argumento sencillo: la cuestión migratoria. Se utiliza el argumento, la problemática de la inmigración, para calumniar, estigmatizar al gobierno de Cuba, diciendo que muchos cubanos se van de Cuba porque la Revolución no es tan buena. Perfecto, ese es el argumento de base. Tomemos ahora ese argumento y lo confrontamos con las cifras, con las estadísticas de los servicios de inmigración de los Estados Unidos. Antes de la Revolución, antes de 1959, Cuba era el país que ocupaba la segunda posición en términos de emisión migratoria hacia los Estados Unidos, después de México. A partir de 1960 se imponen sanciones económicas terribles a Cuba, que realmente son un factor objetivo que estimula la emigración hacia los Estados Unidos, y se aprueba la llamada Ley de Ajuste Cubano el primero de noviembre de 1966, que estipula que cualquier cubano que entre legal o ilegalmente a Estados Unidos a partir del primero de enero o después, consigue automáticamente el estatus de residente permanente. O sea, que es un factor tremendo de incitación a la emigración ilegal. Tomemos ahora por ejemplo, las estadísticas para el 2005. ¿Qué vemos? Podríamos pensar que ahora Cuba podría ocupar la primera posición. Sin embargo, si miramos las estadísticas, nos damos cuenta de que Cuba no ocupa la primera posición, sino que ocupa el décimo lugar en la lista. O sea, que si tomamos el argumento de base y lo confrontamos con las cifras, llegamos a la conclusión contraria. Esta es una manera sencilla de desbaratar la propaganda mediática contra Cuba.